miércoles, 9 de agosto de 2017

Función natural en lugar todavía abierto -"El cínico de Sarco"

Disminuye el disturbio que hizo en el agua el dedo gordo del pie de un hombre, se aclara el agua. Las paredes de piedra musgosa contienen a un hombre que de cuclillas sobre el suelo de tierra, sin pisar las circundantes plantas verdes, variadas, raras, evacúa el vientre. Arriba, la avenida continuación Perú es vía de paso de motores desenfrenados. Alguien que dentro de la cabina alta de un camioncito lleva adelante su motor pudo o no ver, abajo, al hombre que ahora se para y lleva en una mano papel blanco a su trasero. Hay basura entre el verdor o asomando a la superficie del agua del canal. Una a dos cuadras arriba del cruce de la Medinaceli con Juan de la Rosa es el lugar donde a un hombre le fue fácil bajar al canal central. Sale desde abajo un hombre, cruza a pie la avenida, un ciclista destraba su bicicleta de un poste de señal de tráfico, sube a su máquina, y se va.

martes, 1 de agosto de 2017

Posición sobre la Ley municipal de la bicicleta

Ciclista del Valle


Hoy en el diario amarillo Gente: un ciclista de 48 años muerto ayer noche en la vía Punata-Villa Rivero, arrastrado cincuenta metros por el carro que lo atropelló; y que los del grupo autollamado "Masa Crítica-Cbb." tienen una ley municipal de la bicicleta en puertas de aprobación en el Concejo Municipal del Cercado.

¿Qué dice esa ley? ¿Cómo es que los del grupo de ciclistas jailas se están saliendo con la suya? ¿Qué es lo que en realidad ellos buscan?

Acabo de leer el proyecto de ley de la bicicleta que el día 10 del mes pasado me envió un miembro del grupo de ciclistas fashion, y que tiene fecha de octubre del año pasado. De él nada rescato, nada me sirve como ciclista, ni les servirá a los ciclistas diarios del valle de Cochabamba. El proyecto declara unas intenciones, promoción, preferencia, seguridad, pero no las detalla, no las "operacionaliza", como se dice, no da los medios para que se hagan efectivas. Es un documento declarativo; por ejemplo, habla de un "derecho" a usar bicicleta... (artículo 6) ¡Por favor! Digo que si a alguien se le ocurriera quitarnos a los habitantes del valle de Cochabamba el "derecho" a usar bici, saltaríamos y le quitaríamos a ese alguien el "derecho" a molestarnos... Pero, ay, existe ese alguien, hay esos álguienes, y son, durante algunos días al mes, son ciclistas, y redactaron un proyecto de ley de la bicicleta... Así que los ciclistas diarios de Cochabamba deberemos reaccionar.

El documento clasifica al ciclismo en cuatro categorías, la primera y la última de las cuales se duplican, nombran a un mismo tipo de actividad (artículo 6).

Lo que sí deja claro la lectura del proyecto es que a sus autores les interesa que hayan ciclovías, que apuestan por ellas (artículos 7 y 8). Y en esta medida, los autores del proyecto de ley municipal de la bicicleta están en contra de los intereses inmediatos de los ciclistas diarios, que, según mi manera de ver las cosas, son (1) espacio y no exclusión (que a los ciclistas nos dejen lugar para movernos por las calles), (2) integración y no segregación (que los ciclistas sigamos moviéndonos por las calles en medio de los carros, integrados con el resto del tráfico, y no por carriles estrechos y segregados) y (3) seguridad y no peligro (que los motoristas no nos amenacen, no nos golpeen, no nos hieran, que no maten a ciclistas en las calles); en esa medida, los proyectistas son anti-ciclistas. Las ciclovías suelen ser iniciativa de las autoridades, ligadas a los intereses político-económicos de los motoristas y sus organizaciones, que promueven la motorización urbana, para sacar a los ciclistas de las vías o para arrinconarlos en ellas. Ver la declaración de un ciclista en 2012 sobre la construcción de ciclovías en Cochabamba,http://cuadernociclista.blogspot.com/2012/12/declaracion-de-un-ciclista-diario-sobre.html.

(Basta ver, con ojos de ciclista, sentir con cuerpo amenazado de peatón o ciclista, lo que pasa durante un minuto en cualquiera de las calles de esta ciudad (una situación, unas condiciones de amenaza constante, de amedrentamiento perpetuo, una pedagogía del miedo por parte de los motoristas) para darse cuenta, si uno se pone a pensar, que, si se quiere facilitarles las vidas a los ciclistas diarios, lo hay que hacer es sacar a los autos de la calle, o, como esto es impensable hoy, al menos, sacar a una parte de los autos, o si no se puede tanto, poner límites al moverse de los motoristas, quitarles espacio, castigar su acoso permanente, castigar sus atropellos, hacerles retribuir las vidas de peatones y ciclistas que tronchan. Ver en el artículo http://cuadernociclista.blogspot.com/2017/06/al-mediodia-de-hoy-subi-el-puente.html, un inicio de toma de posición en el tema general de la vialización y motorización urbanas en Cochabamba.)

Luego, el documento se extiende en temas como el parqueo de bicicletas (donde pone algo interesante), la "seguridad" de las bicicletas (a los jailas les preocupa que les roben sus caras bicis), y el tema del ciclismo deportivo (donde se obliga a los ciclistas deportivos a usar casco).

Comparando este proyecto de octubre 2016 con el proyecto de abril de 2015 (discutido en una carta que entonces enviamos al Concejo municipal, http://cuadernociclista.blogspot.com/2015/04/carta-al-concejo.html), se ve que no están más las prohibiciones y restricciones a los ciclistas ni su expulsión de las vías, los que son puntos, digamos, menos negativos.

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De mediados del año antepasado, recuerdo que, nosotros ciclistas diarios, acercándonos a las sabatinas salidas masivas en bicicleta que hace el grupo autollamado "Masa Crítica-Cbb", les dijimos que el proyecto no servía, que era anticiclista, que no hacía falta ninguna ley municipal ni departamental ni nacional de la bicicleta.

(Luchadores ciclistas con experiencia en otros países, por ejemplo, en California, Estados Unidos, nos recomiendan que, en situaciones como la nuestra presente, en que las relaciones de fuerza están abiertamente en nuestra contra, con organizaciones empresariales -- cementeros, constructores, petroleros, importadores y vendedores de autos, sindicatos de transportistas coaligados con políticos corruptos y planificadores profesionales ambiciosos -- que no querrán ni aun oír hablar de alguna cortapisa a sus intereses desatados en las calles, y viendo nuestra característica principal de existencia, que somos casi invisibles, que todavía tenemos espacio, si nos movemos con cuidado, esos luchadores aconsejan no menear las cosas, quedarnos donde estamos, no buscar visibilizarnos; entonces, la idea es : mientras menos se hable de nosotros, mejor, mantengamos el perfil bajo. Sobre el envoltorio de este tema, ver mi artículo de 2015, http://cuadernociclista.blogspot.com/2015/06/sobrevivencia-urbana-los-ciclistas.html. Ver además, en la segunda parte del reciente artículo http://cuadernociclista.blogspot.com/2017/07/resfrio-desafios.html, intento de reacción ante la construcción municipal en curso de una indeseada ciclovía.)

Pero si es que tanto se busca salir al público, ¿por qué no hacerlo con propuestas que nos sirvan para pensar a futuro en mejorar las condiciones fundamentales de nuestro carácter de ciclistas diarios, propuestas que ataquen los temas de espacio, integración y seguridad, y que nos den un paraguas bajo el cual empezar a luchar? Por ejemplo, los derechos que enumero en http://cuadernociclista.blogspot.com/2017/07/nuevos-derechos-de-los-y-las-ciclistas.html. También se pueden presentar propuestas como esta de hace siete años, para cambiar el tráfico en algunas vías, convirtiéndolas en vías de circulación ciclista preferencial: http://cuadernociclista.blogspot.com/2015/05/propuesta-de-cambio-en-el-trafico-en.html.

De entonces, de mediados de 2015, recuerdo que en los juntes previos a las salidas en bicicleta, a los opositores a su proyecto de ley nos dejaron hablar una o dos veces, pero luego, intentando hacerlo de nuevo, los organizadores del grupo autollamado "Masa Crítica-Cbb" nos quitaron de las manos el megáfono, nos impidieron hablar.

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En los dos años que van desde entonces, creo ver y también otros creen ver un aumento de ciclistas en la ciudad. Este probable aumento podría deberse al efecto demostración de : (1) la actividad de los (desde fines de 2011) tres días anuales sin autos (ver la posición en 2012 del grupo Ciclovalle sobre el día del peatón, http://cuadernociclista.blogspot.com/2012/09/ciclistas-diarios-y-dia-dele-peaton-y.html); (2) las actividades del grupo autollamado "Masa Crítica-Cbb.", demostración que ocurre en las calles y por la televisión y la prensa: el mencionado grupo tiene mucha y prolongada cobertura mediática; (3) un volumen de la propaganda de empresas de diversos tipos, que producen cosas o ofrecen servicios, usan el tema ciclista y bicicleta, la emisión ideológica dominante da manija a lo físico-moral de la bicicleta; y (4) se ven muchos grupos de ciclistas que salen a pasear a diferentes horas, también de noche, por la periferia de la ciudad, usando algunos de ellos bicis de cierto precio, vestimenta de ciclista, luces, etc., grupos ligados, si no orgánicamente, sí al menos culturalmente al grupo autobautizado "Masa Crítica-Cbb."

Al mismo tiempo, crecen o se mantienen los negocios de importación y venta de bicicletas y repuestos, con unos precios en general mayores o hasta muy mayores a los de las bicicletas que antes llegaban, en el orden de diez veces o hasta cincuenta veces más precio. Se muestra y se estimula un consumo de bicicletas de lujo o de bicicletas que imitan, suntuariamente, a las de alta competición deportiva. Algunas de las tiendas, cuya explosión data de cinco años atrás, venden además productos supuestamente relacionados, aditamentos de ropa, y hasta alimentos de esos caros y supuestamente ecológicos o verdes.

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En los meses pasados, reconociendo que por nuestra parte, los ciclistas diarios de bicicletas estándar, no de bicis caras, no estamos activos en cuanto a velar por nuestros intereses, el que esto escribe se acercó a las salidas mensuales de sábado en la tarde de dicho grupo, pero, viendo a la gente de entrada cerrada a palabras que no sean las suyas, ya no tuve coraje para intentar hablarles. Y es que se trata de un grupo de gente que, en conjunto, no tiene una idea, digamos, "gremial", o más bien, son tan "gremiales" en la práctica, en la nuez, que no aceptan nada diferente, extraño a ellos. Y es especial verlos tan individuados, tan identificado cada quien con su propio estilo (hay vegetarianos, hay rockeros, hay aficionados al paseo ciclista repetido, hay quienes rescatan las bicis de sus padres, de sus abuelos, o las bicis de su propia fantasía infantil, comprándolas, poniéndolas a punto, hay familias enteras o parte de ellas que, protegidos en medio del grupo grande, salen a pasear en bici ese día sábado una vez al mes), y al mismo tiempo, por un lado, tan dúctiles a la manipulación desde afuera (a los encuentros mensuales previos a la salida, asisten grupos de empleados de empresas, debidamente uniformados, que promocionan sus productos, y también hay otros grupos de ciclistas uniformados, miembros de clubes que van allí), y por otro lado, tan fáciles de manipular desde adentro (están siendo llevados a defender un proyecto que no conocen, que, en la práctica, no les concierne, por el que solo sentirán una falsa emoción relativa a su título, "ley de la bicicleta"). (Se pone uno a pensar si para ellos habrá en realidad un afuera y un adentro, si no serán gente tan maleable que no se sabe al final dónde comienzan, donde terminan, si no sea en el supermercado, en los hábitos de consumo costoso, de mostración vistosa -- ellos, ellas todo el tiempo se están sacando fotos con sus teléfonos multiuso -- en el acatamiento indiscriminado a las órdenes de sus jefes, de sus patrones. Ver el ambiente social cultural ético ético de la zona norte donde viven : son gente que parece tener necesidad enferma de imitar lo que ven por la televisión, los modos de vida diluidos de las clases medias de Europa y Estados Unidos; edificios de apartamentos, avenidas anchas con tráfico rápido, zonas residenciales desiertas de gente a pie, barrios con guardias de seguridad privada y cámaras de vigilancia; la ropa de la gente es también sacada de la televisión; sus restaurantes son vistosos, sus carros, son algunos de colección...)

Conocí a los ciclistas jailas ocasionales hace cinco años y medio. Me cité por teléfono con el que los fundó como grupo, un arquitecto cochala de la zona norte; llegó en carro; le dije que era un transformer; me pidió que no usara etiquetas. Juntamos las reuniones de su grupo con el nuestro. El arquitecto ciclista me propuso manejar su sitio de Facebook, que decidiera yo los contenidos, que él se ocuparía de la presentación visual, que era su fuerte. A los cuatro meses, se nos acercó gente de la alcaldía masista a ofrecernos plata que les había sobrado de un proyecto; decidimos en conjunto rechazar la oferta; por debajo, ellos, los jailas, aceptaron el dinero; por esto, nos separamos de ellos; supe que, al final, les dieron un tercio de lo prometido, que usaron para imprimir papeles de propaganda.

Después, en estos dos años últimos, es asombrosa la convocatoria que tienen entre los ciclistas ocasionales, digo, los ciclistas que no usan bicicleta a diario. Los sábados finales de mes, en la tarde, se juntan decenas, y a veces hasta centenas de gente en bici, y salen a pasear. Y también es interesante cómo ligan los lemas de sus convocatorias con temas de moda como la defensa de los árboles, de las mujeres, etc. Y es de aplaudir su alianza con el grupo de defensa de los árboles "No a la tala de árboles".

Pero, si me pongo a especular, y lo hice una vez con otras personas, y de entonces traigo esto que ahora digo, ¿qué es lo que en realidad busca esta gente? : se me ocurre que algunos de ellos, precisamente los que mueven el baile, son personas inquietas que, sabiéndolo ahora ya o no todavía, están en carrera hacia puestos donde puedan recibir más honores y dinero que el que ahora reciben, es decir, es de esa gente que llamamos figurones, en busca de prestigio y beneficio, medradores. Prueba de esto es su propuesta, hace dos años, de que la alcaldía del Cercado les entregara el manejo de un presupuesto de un millón de dólares para administrar el tema ciclista en la ciudad. Están listos para cualquier alianza que les reditúe ventaja. Y no saben a qué se meten, porque, en realidad, este no es su tema, porque, en verdad, ellos no son ciclistas diarios.

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Termino citando a un compañero ciclista : Esa ley no debe haber. No debe haber ninguna ley para manejar bici. No se necesita. Está mal. ¿Acaso hay o puede haber ley para caminar? A este paso, van a querer hacer leyes para respirar, para vivir. Carajo. -- Lo dijo un día de mayo de 2015, después de leer rápido la copia de la ley municipal de la bicicleta, uno de los ciclovallunos; él trabaja en la alcaldía del Cercado, es parte de los equipos que parchan el asfalto de las vías de esta ciudad.

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Textos citados

Inicio de toma de posición en el tema general de la vialización y motorización urbanas en Cochabamba, 2017, http://cuadernociclista.blogspot.com/2017/06/al-mediodia-de-hoy-subi-el-puente.html

Declaración de un ciclista en 2012 sobre la construcción de ciclovías en Cochabamba, http://cuadernociclista.blogspot.com/2012/12/declaracion-de-un-ciclista-diario-sobre.html

Carta de 2015 al Concejo municipal en oposición al proyecto de Ley de la bicicleta, http://cuadernociclista.blogspot.com/2015/04/carta-al-concejo.html

Artículo de 2015 sobre la condición ciclista en el valle de Cochabamba, http://cuadernociclista.blogspot.com/2015/06/sobrevivencia-urbana-los-ciclistas.html

Reacción ante la construcción municipal en curso, 2017, de una indeseada ciclovía, http://cuadernociclista.blogspot.com/2017/07/resfrio-desafios.html

Enumeración de unos deseados derechos ciclistas, 2017, http://cuadernociclista.blogspot.com/2017/07/nuevos-derechos-de-los-y-las-ciclistas.html

Propuestas de 2010 de hacer algunas vías de circulación ciclista preferente: http://cuadernociclista.blogspot.com/2015/05/propuesta-de-cambio-en-el-trafico-en.html

Posición en 2012 del grupo Ciclovalle sobre el día del peatón, http://cuadernociclista.blogspot.com/2012/09/ciclistas-diarios-y-dia-dele-peaton-y.html

Proyecto 2015 de ley municipal de la bicicleta, http://cuadernociclista.blogspot.com/2015/04/proyecto-de-ley-municipal-de-la.html


Proyecto 2017 de ley municipal de la bicicleta, http://cuadernociclista.blogspot.com/2017/07/ley-municipal-de-la-bicicleta-proyecto.html

miércoles, 19 de julio de 2017

Algunos apuntes sobre la movilización cocalera de las zonas tradicionales de Cochabamba

Carlos Crespo Flores
Acullicador

1. De la movilización participan cocaleros de Pojo, Colomi, Tiraque, Cocapata, Vandiola -zona de Arepucho- Todas ellas son parte de la yunga cochabambina, hábitat por excelencia de la coca domesticada.
  
2. Con la ley 1008 estas zonas eran reconocidas y respetadas, tanto que no estaba sujetas al "cateo": no tenían el límite de 1600 mts2 por chaco, que se aplicó al trópico de Cochabamba, considerada zona de transición, es decir erradicable en un lapso de tiempo.

3. La nueva ley general de la coca elimina esta memoria de la coca: al puro estilo estalinista se ha borrado de un tirón la historia larga de la coca en los yungas cochabambinos, su aporte a la economía regional y nacional. Quien, hasta hace 30 años, no conocía y apreciaba la coca de Vandiola? De constituir, históricamente, junto a los yungas paceños, los principales proveedores de la coca consumida en el país, se han convertido en los parias del poder cocalero. Más aún, regiones como Vandiola, Tiraque, se hallan dentro el parque nacional Carrasco, por tanto pesa sobre ellas una doble prohibición de producir coca.

4. Cuál es el pecado de estas regiones? A pesar de haber apoyado al régimen plurinacional, considerar a Evo su líder, se negaron a someterse a la dominación de las 6 Federaciones chapareñas, pues se consideran como las zonas tradicionales de la coca, y no pueden compararse con una región que recién en los últimos 50 años ha introducido el cultivo.

5. La movilización de las zonas tradicionales de la coca yungueña es apoyada por la "azulada" FSUTCC. No les quedaba otra, como un dirigente de Vandiola les dijo a los dirigentes: "la FSUTCC ha nacido con coca, ahora, si no apoyan la lucha de los yungueños, serán culpables para que la Única se quede sin coca". Es cierto, los sindicatos de estas zonas son afiliadas a la FSUTCC y ven con angustia que sus dirigentes no los han defendido en la defensa de la coca tradicional.   

6. Porque es importante defender a los yungas cochabambinos de la coca? No solo por la mejor calidad de la hoja para el consumo humano -hecho reconocido por los mismos cocaleros chapareños-, sino porque en estas bioregiones aún es posible encontrar coca orgánica, no fumigada, saludable. A diferencia del trópico cochabambino, donde prácticamente toda la coca producida -de la cual por lo menos 90% tiene como destino el narcotráfico- está contaminada por una diversidad de agroquímicos tóxicos y/o prohibidos. Por ejemplo, herbicidas altamente dañinos, como el Paraquat o el Glifosato son comercializados sin medida ni clemencia en el trópico de Cochabamba entre los productores cocaleros.

7. No olvidar que el primer muerto del gobierno de Evo Morales fue justamente en Vandiola, defendiendo los cocales antiguos. Hoy, otro muerto más en Colomi, y el responsable final es el presidente del Estado plurinacional y de las 6 Federaciones cocaleras.


Cochabamba, 19 de julio 2017



martes, 18 de julio de 2017

La máquina de la que huyo

Bajo de la bicicleta. Rodeo la gran máquina amarilla que descargando su cuchara rompe el piso de asfalto. Sus soportes vibran. El ruido. Y aquí está otra máquina amarilla que con una roma púa horada el suelo, golpeándolo con un ruido que... yo... no puedo... aguantar. Iba a pasar al lado de la acción insoportable. Pero me alejo, voy, llevando del brazo a mi bicicleta, hasta la acera del frente. Camino, me apuro. No puedo evitar unos gestos de incomodidad extrema, que los obreros que descansan sentados en el suelo deben de haberme visto en la cara, una mueca de angustia.

De lejos, esta operación no parece tan desesperantemente insoportable. De lejos, hasta parecería un juguete de máquina amarilla, simpáticamente golpeteando el suelo con su grueso punzón de metal. Pero aquí, donde ocurre la cosa, esto simplemente es de donde debo escapar ya.

Esto es de anoche, de venida para acá por la calle Baptista, a una cuadra de aquí donde estoy. Abrían el suelo para colocar cable de fibra óptica de la empresa estatal de comunicaciones. Hoy la zanja ya está rellena, falta que la cubran con asfalto.

Julio 2017

EL K'EPIRI ILUSTRADO


jueves, 6 de julio de 2017

LA COOPERACION Y SUS MATICES

Carlos Crespo Flores

Cooperar refiere al acto o proceso autónomo de obrar juntamente con otro u otros para la consecución de un fin o interés común. Cotidianamente cooperamos entre nosotros para realizar una acción, como afirma Colin Ward. El apoyo mutuo es parte de nuestra vida cotidiana, de otra manera no sería posible la vida social. Se la puede considerar una cooperación autónoma en tanto los sujetos cooperantes, tienen dominio de la interacción en la que se hallan, incluyendo las reglas de la cooperación. Es el interés común que ha animado a los campesinos del valle cochabambino a cooperar para organizar sistemas autogestionarios de riego, o a los productores y/o transformadores rurales de alimentos en organizaciones económicas campesinas (OECAS): en un caso organizar el acceso, uso y disponibilidad del agua y sus servicios para riego y en otro producir, transformar y/o comercializar asociativamente.

Pero también está la noción de cooperación como dispositivo de dominación, es decir obrar favorablemente a los intereses o propósitos de alguien: “Si cooperas te dejaremos en libertad”; “cooperar con el enemigo” o con tu dominador para “salvarte”, como asume el dilema del prisionero.

Una de las formas institucionales de la cooperación es la cooperativa, pero no siempre la más feliz. Richard Sennett defiende la cooperativa como una organización alternativa al capitalismo flexible, y señala ejemplos exitosos como John Lewis en Inglaterra. En Bolivia, introducida por el Estado del 52’ y la cooperación norteamericana, en general ha promovido la emergencia de nuevas elites o logias locales (Cesar Soto refiriéndose a COMTECO o COBOCE) o emprendimientos capitalistas camuflados altamente flexibilizados y explotadores, como es el cooperativismo minero.

La cooperación es diferente de la reciprocidad. Esta es una práctica o comportamiento de intercambiar cosas entre personas o grupos para beneficio propio, donde cada persona o grupo da o recibe algo del otro. Hacia adentro de un grupo autónomo, la reciprocidad es una relación entre sujetos autónomos, como parte de interacciones simbólicas y de cooperación. Hacia afuera del grupo, no solo se desplegaran relaciones de reciprocidad autónomas, sino como estrategia para lograr acuerdos con sujetos más poderosos. Este es el caso del pacto de reciprocidad (Tristan Platt) o tregua pactada (Silvia Rivera) entre las sociedades alto andinas y el estado español. En la reciprocidad, su forma más autoritaria es la reciprocidad asimétrica, donde uno de los involucrados define los términos del intercambio, como sucedió por ejemplo en el “pacto militar campesino” durante los gobiernos militares post 52’ y hoy el estado plurinacional con las sociedades indígenas.

Cooperación y reciprocidad son prácticas sociales, pero, mientras la cooperación opera como un método organizativo, la reciprocidad es un tipo de relación social, que puede ser, o no, parte de un dispositivo de cooperación.

Por su parte la solidaridad, como define la Real Academia Española, es una adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros. Debido a que apoyo o me adhiero a tu causa, interés o fin, lo expreso de una manera material o simbólica. En la solidaridad no existe la “obligación” o compromiso moral de devolver el “don”, como sí existe en la reciprocidad (Dominique temple). Es la actitud que muestran individuos o colectivos urbanos con la resistencia indígena contra la carretera por medio del TIPNIS o la construcción de la presa de El Bala, se adhieren a estas causas o interés de justicia ambiental (Joan Martínez Alier).

Finalmente, es preciso diferenciar la cooperación del altruismo, entendido como el beneficio o preocupación desinteresada por la felicidad y el bienestar de otro (individual o colectivo), aun a costa del propio. El poeta cochabambino Man Césped afirmaba que el altruismo es el “socialismo de las élites”, asociándolo a la filantropía.

Pero también la cooperación es un aprendizaje, en ese sentido es una construcción social, pues la sociedad autónomamente reproduce la cooperación; es desde el entorno social, de comunicación, que aprendemos a ayudarnos mutuamente. Por ello, la cooperación no solo es un tema de ciudadanía frente al Estado, sino más bien es de construir, hoy, desde lo micro (estoy convencido que “lo pequeño es hermoso”), otro tipo de relaciones sociales, no estatalizadas, no gubernamentalizadas.


Francisco de Goya: "Niños trepando a un árbol"

martes, 4 de julio de 2017

Naranjas de invierno en Cochabamba


(6 de junio de 2014)

Esos puntos color rojo amarillo naranja son naranjas. Naranjas pequeñas, las primeras del invierno de este árbol que me dio naranjas de tamaño mediano en el verano. Escoger una, dos, arrancarlas, comérmelas. (Arbolito naranjo en la jardinera de la avenida Heroínas esquina parque de la Torre. Y qué bonito es, simétrico, mesuradito, no pasa de los dos metros y medio.)

Cuánta naranja de invierno, de verano en Cochabamba, cuántos sabores diferentes en ellas, jugo más, menos dulce, más o menos ácido. Cuántos naranjos en las calles o dentro de las casas, en los jardines delanteros, sacando los extremos de unas ramas para que, al paso, quienquiera se sirva.

Dos años y medio después, el árbol se seca, tiene tres cuartas partes de sus ramas secas, y las pequeñas naranjas que le quedaban, resecas, se le cayeron.

Tres años después, el árbol está seco, le cortaron ya todas las ramas, menos un trozo de una, a la que se prenden unas pocas hojas secas, muy secas. Toco la madera. La madera rajada del delgado tronco del árbol muerto que pronto no estará más aquí. Me pregunto para hacer qué la madera servirá, a quién se la puedo señalar, pienso en frío, como hombre, en el uso, el aprovechamiento, el consumo, en lo que, en cierta secuencia de las cosas de esta vida, viene después de la muerte de unos, o dicho así, después de su sacrificio.

(El sacrificio, el derribe, el destazado, la muerte inferida, el ofrecimiento, la entrega, el don.)

EL NARANJERO

jueves, 25 de mayo de 2017

Hoy (17)

La mujer de pollera llora. Seca sus lágrimas con el puño de su chompa. Habla por el teléfono. Escucha por el teléfono. Apoya los codos en el reclinatorio sobre el que está el aparato. Inclina la cabeza, tiene la gruesa mano de trabajadora, con uñas pintadas de color metálico, la mano la tiene en la sien, un dedo tocando su oreja. Levanta el torso la mujer. Estirado está su brazo hacia el aparato, y corre los dedos sobre el vidrio sobre el que está el teléfono, las yemas de sus dedos gruesos. Ahora su dedo índice golpea, la yema de su largo dedo, el vidrio. Y llora ella; yo la puedo oír. Me da la espalda. Vestida con ropa de color café la mujer. Habla en quechua pero no logro distinguir sus palabras. Ahora, como para traer la despedida, dice, entiendo: "Arí. Ya. Chau". Pero sigue hablando, en voz alta esta vez, y entiendo algo de lo que dice. Seca con la palma de su mano su barbilla, la parte de arriba de su labio superior. Sus manos se mueven en torno al aparato, agarran el cordón del teléfono. Y me mira.

Yo, al empezar a escribir esto, escuchaba : "Cause you don't really love me, you just keep me hanging on. Set me free, why don't you baby. Get out of my life, why don't you baby... Let me get over you..." Pero dejé la música y ahora nada más escribo esto, olvidado por un rato de la maciza y quizá hermosa mujer de pollera que está en la cabina locutorio que colinda con la máquina computadora donde escribo esto, olvidándola, porque dos niños, uno de hasta siete años, con el (supongo) hermano de hasta tres años de edad sobre sus faldas, el niño mayor de ellos me pide cómo entrar en juegos en la computadora del lado. No parece haber juegos en su máquina. Pero la mujer, sus sollozos en voz alta : "Chay desgraciada warmi...", su llorar dentro de la cabina de vidrio, me hacen de nuevo atenderla, aquí, a un metro de distancia de mí. Sigue despidiéndose, nombra a su interlocutora. "Cualquier cosa, te digo", dice, en castellano. Y, muchos minutos luego de haberlo empezado, y mientras ella sigue en la cabina, agarrada del teléfono y manejando un blanco pañuelo, decido dejar este hilo, cerrar este texto. "Kunan mana (aquí suprimo lo que dijo)". Los niños de al lado reclaman mi ayuda; cuando su tiempo, diez minutos, se les acaba, pueden ver la pantalla desde la que pudieron haber entrado a unos juegos de computadora. Se van. Sale de la cabina la mujer de cara redonda y dientes de bordes de oro. Cierra la puerta de vidrio. Se va. Está pagando. Se irá.


Fuera de medida

¿ Qué siento al ver esas fotos muy grandes donde aparecen los detalles las partes de las comidas que uno pagando comería en los negocios al frente de los cuales están esas fotos desmesuradas con sus hilachas monstruosas de carne de pollo o sus gigantes tajadas de carne de res y lonjas de huevo pasado más grandes que la cabeza de uno junto a verdes pardas pelotas que representan alverjas mayores que la boca abierta que desea los jugos colorados oxidados que puedo imaginar que saltarían a borbotones si la cosa que las fotos esas figuran fuera me imagino por un instante fuera real ?

Asco, siento repulsión, pierdo el hambre.

Y pienso en la gente chola de aquí del valle de Cochabamba, que, acatando el comando de sus domeñadores, se ponen a desear eso, los trozos de masticar, que les arrojan al hoyo donde los confinan para que no les estorben en su afanosa labor de destruir la realidad, y entre la realidad, destruir el valle de Cochabamba. Gente que desea eso que tiene, gente, entonces, conforme, tranquilizada con comida, anestesiada por la panza. ¡ Cómo habrán sufrido de hambre sus abuelos, que estos nietos aun se dejan guiar por la amenaza del hambre, por el señuelo de la amenaza de muerte por hambre !

Metidos, inmersos en el terror al hambre inminente hay que estar para, viendo esas representaciones hacer el más tenue vínculo entre ellas y las cosas de comer. Hay que haberse dejado comer por el miedo, hay que ser presa de él, y más que presa del miedo, hay que ser pieza en deglución por los dientes del miedo al hambre para poder sentir en la boca algo de expectación al ver las monstruosidades esas culinarias que las fotos de propaganda nos muestran.

Son feas. La publicidad es fea. La publicidad desmedida es muy fea. Y son dispositivos de publicidad pensados para la gente que va en carros, que, desde lejos y a medida que se aproximan a ellas, las ven crecer, junto con su estupidez.

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La misma ciudad que soporta tal publicidad de tamaño grande de comida es la que, cerca, junto a esas fotos, cierra clausura los lugares donde los comensales vayan a hacer del vientre, la ciudad que permite que sus lugares públicos, abiertos donde alguien urgido cagaría, sean enmallados a la espera de que la junta de vecinos negocie con un empresario la venta furtiva del lote.

Anónimo de La Cancha